Un consorcio de centros de investigación europeos logra desarrollar bolsas de plástico, jabones y alimentos con residuos de champiñón

¿Sabía que, por cada kilogramo de champiñón cultivado, aproximadamente un 25% se desecha como residuo? El ejemplo más claro es el tallo, una parte del hongo que no suele comercializarse pero que, sin embargo, posee moléculas de altísimo valor proteico que pueden ser utilizadas como base para crear nuevos bio- productos plásticos, cosméticos y alimenticios.…