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Expertos de todo el mundo participaron en las sesiones que se celebraron en el marco de Expoquimia

Los ponentes de Industrial Biotech destacan las ventajas de la biotecnología para la industria

Las sesiones desarrolladas en el espacio Industrial Biotech que Expoquimia destinó para dar a conocer la biotecnología aplicada a los procesos industriales pusieron de manifiesto las múltiples ventajas económicas y medioambientales que comporta apostar por esta nueva forma de producción.

En este sentido, la directora de EuropaBio, Joanna Dupont-Inglis, señaló que la “biotecnología industrial podrá reciclar los 270 millones de toneladas de residuos agrícolas que Europa producirá en 2020 y convertirlos en productos químicos, biomateriales y biocombustibles“.

Dupont-Inglis avanzó que la “biotecnología industrial aportará más de 57.000 millones de euros y la creación de entre 900.000 y 1,5 millón de empleos en 2030 en la Unión Europea” y afirmó que “es necesario reforzar las sinergias y la conexión entre bioeconomía y economía circular con unas políticas de apoyo a la bioindustria coherentes y holísticas a toda la cadena de valor“.

La biotecnología es el conjunto de técnicas, procesos y métodos que utilizan organismos vivos o partes de ellos para elaborar una amplia variedad de productos. Albert Jané de Vytrus Biotech dio a conocer el potencial de las células vegetales como biofactorías para la obtención de todo tipo de productos y comentó que “con la biosíntesis en células vegetales reducimos en un 99% el uso de agua y de suelo que requieren los métodos de producción tradicionales“. Por su parte, François Monnet de Solvay presentó la experiencia de esta multinacional en la fabricación de productos químicos de base biológica (biobased chemicals) y remarcó la necesidad de reducir costes económicos, señalando la volatilidad de los precios de las materias primas como, por ejemplo, el del azúcar, base del etanol.

Otros ponentes como Sean Simpson de LanzaTech, que trabaja en la conversión de CO2 en combustible mediante microrganismos, destacó el impacto de la biotecnología en el medio ambiente y subrayó la necesidad de dar una respuesta al calentamiento global mediante la recuperación de los residuos impulsando así la economía circular. “El etanol usado como combustible produce entre un 50% y un 80% menos de gases de efecto invernadero que la gasolina convencional“, reveló Simpson.

Luis Gosálbez de Optibiotix destacó la creciente importancia que está adquiriendo la regulación del microbioma (los millones de microorganismos que habitan en el cuerpo humano) en el ámbito de la salud para la producción de fármacos. Carlos Estévez de InKemia presentó un nuevo biocombustible, el o-bio, producido a partir de residuos como aceites domésticos e industriales que reduce un 30% la emisión de partículas y con un 80% menos de gases de efecto invernadero. “Es inexcusable que las políticas europeas apoyen el desarrollo de biocombustibles avanzados“, solicitó Estévez.

Ya por último, Juan Miguel Puertas de Total indicó que “aunque en el transporte urbano la electricidad puede llegar a sustituir los combustibles líquidos, el transporte comercial aéreo, marítimo y terrestre necesitará este tipo de combustibles, por lo que los biocombustibles serán esenciales“.