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Mucho gas para tan poca luz

La pretensión, hace una década, era transitar a un futuro sostenible de la mano de plantas más eficientes, que usan un combustible fósil menos contaminante que el fuel o el carbón. Y que se adaptan mejor a las renovables por su capacidad para graduar su aportación a la red eléctrica: algo esencial cuando el sol y el viento, intermitentes, ganan protagonismo. Pero los planes no pasaron la prueba de la falta de demanda. Las centrales de ciclo combinado, una de las mayores inversiones industriales de la historia reciente, operan apenas al 10% tras la caída de la demanda eléctrica,

Mucho gas para tan poca luz
30 diciembre, 2013
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