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El teléfono del futuro será flexible

¡Ya están aquí! 2013 traerá teléfonos flexibles

Los nuevos materiales y tecnologías permiten ya la fabricación de teléfonos flexibles. Teléfonos que pueden enrollarse, plegarse, ¡también pisarse! Tampoco se estropean cuando se caen y pueden colocarse en cualquier lugar, como si fuera una hoja de papel. ¡Gracias, química!

Ya se han presentado prototipos en ferias especializadas y arrasan. Son varias las compañías que están ultimando sus modelos de teléfono flexible: LG, Philips, Sharp, Sony, Nokia… según los informes, la surcoreana Samsung será la primera que presentará el producto.

Samsung utiliza para estos teléfonos la tecnología OLED (diodos orgánicos emisores de luz), con un substrato plástico más delgado, más ligero y más flexible que los anteriores LCD. Pero OLED no es la única tecnología para esto.

El profesor Andrea Ferrari de la Universidad de Cambridge por ejemplo, trabaja en el desarrollo de pantallas flexibles hechas a base de grafeno en los laboratorios Clad in blue. El grafeno, desarrollado en 2004 por los científicos rusos Andre Geim y Konstantin Novoselov de la Universidad de Manchester en Reino Unido, es una lámina de carbono de un átomo de grosor, más fuerte que el diamante, transparente, ligero y con grandes propiedades conductivas, y además es flexible. Investigadores creen que el grafeno sustituirá al silicio y revolucionará la electrónica tal y como la conocemos.

“Estamos trabajando en pantallas flexibles y transparentes y superficies que puedan en un futuro ser parte de teléfonos flexibles, tabletas, televisores y paneles solares”, explica el profesor Ferrari, que trabaja para la firma finlandesa Nokia. “Samsung está muy avanzada en este campo, pero aquí en Cambridge también hemos hecho un buen trabajo con prototipos de Nokia”. Según explicó, el grafeno completará y potenciará el funcionamiento de los teléfonos flexibles tipo OLED, porque en teoría con este material se pueden hacer incluso baterías de teléfono flexibles.

¿Y los e-reader?

El primer e-reader Kindle de Amazon presentaba sus imágenes en una pantalla de plástico que no era rígida –conocida por óptica frontal. El problema era que los componentes detrás de la pantalla, sí requerían un soporte rígido. Como muchos de los libros electrónicos posteriores, utilizaba tinta electrónica (e-ink); las pantallas son en blanco y negro y no irradian luz, sino que funcionan reflejando la luz natural imitando el libro de papel.

El que las pantallas de tinta electrónica no sean flexibles se debe básicamente a razones de coste, afirma un estudio sobre pantallas flexibles de la consultora MarketsAndMarkets. Para obtener un lector totalmente flexible, ambas partes de la pantalla deben serlo: la parte óptica frontal y la trasera, además de las baterías, la carcasa y la pantalla táctil, entre otros componentes. Lo cierto es que la norteamericana E-ink, fabricante de tinta electrónica, está investigando el modo de fabricar papel electrónico tan flexible como el real.

La surcoreana LG Displays por otra parte, ha empezado a fabricar pantallas de tinta electrónica totalmente flexibles y que no se dañan con las caídas, lo que también supone un gran potencial para los smartphones.

Sea cual sea la tecnología que empleen, lo que parece seguro es que muy pronto nuestros teléfonos no sólo serán inteligentes sino que también los podremos doblar.

Adaptación del artículo ‘Bend me, shape me: Flexible phones ‘out by 2013‘, aparecido el 30 de noviembre en BBC News Technology