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Química y Farmacia, declarados sectores estratégicos

Química y Farmacia, declarados sectores estratégicos

Entre las líneas de actuación avanzadas por ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, destacan: la recuperación del sector industrial, con 13 planes específicos para otros tantos sectores entre ellos el Químico y el Farmacéutico; el apoyo al carbón nacional; y la adaptación de las telecomunicaciones al nuevo entorno económico.

El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, compareció el pasado 31 de enero en la Comisión de Industria, Energía y Turismo del Congreso de los Diputados para presentar los objetivos de su departamento, que se resumen en: la recuperación del peso específico del sector industrial; un sector energético eficiente; un sector turístico que se convierta también en el motor de la recuperación de la economía; y la adaptación del sistema de telecomunicaciones.

Para ello quiero señalar, desde el principio, los objetivos generales que se propone el departamento para la presente legislatura”, apuntó el ministro. “En primer lugar, un sector industrial que recupere su peso específico, dentro del producto interior bruto, en relación con el retroceso que ha experimentado a lo largo de los últimos años; en segundo lugar, un sector energético eficiente que suministre energía suficiente a la economía en condiciones de seguridad y también de garantía; en tercer lugar, un sector turístico que se convierta también en el motor de la recuperación de la economía y, en cuarto lugar, un sector de las telecomunicaciones en el cual cada vez más ciudadanos y más empresas se incorporen a las ventajas que traen consigo las tecnologías de la información y la comunicación, así como la sociedad de la información en su conjunto”.

El sector industrial debe recuperar peso específico

José Manuel Soria destacó en su intervención la necesidad de que la industria recupere su peso en el conjunto del producto interior bruto español. El ministro recordó que en 2004 la industria suponía un 18,53% del producto interior bruto, cifra que se situaba en el entorno europeo cuya media era un 18,7%, pero que el porcentaje había caído al 16,1% en 2010 –cuando en Alemania era del 24%. “La actividad industrial no solo no ha podido compensar la caída del empleo en otros sectores, sino que además la propia industria ha visto cómo disminuía su empleo”, recalcó Soria. “En el Gobierno tenemos el convencimiento de que si queremos aumentar la competitividad, si queremos aumentar el empleo y si queremos propiciar un aumento de las exportaciones y también del crecimiento económico, la industria debe de aumentar su peso en el conjunto del producto interior bruto. Ese será nuestro objetivo. España no puede renunciar a ser una economía industrial”.

Soria destacó que su departamento trabaja en una política reformista orientada a mejorar la competitividad industrial; en segundo lugar, apoyar al emprendimiento y a la pequeña y mediana empresa, y apoyar a los distintos sectores industriales.

Respecto al apoyo a sectores concretos, sin ánimo de hacer una lista exhaustiva y completa de todos, dentro de la variada oferta industrial española hay una serie de sectores en los cuales va a incidir el apoyo singular del departamento” informó el ministro. Estos sectores estratégicos son: el sector naval, el sector de la automoción, el sector de los componentes, el sector de la industria aeronáutica, el sector del calzado, el sector de la defensa, el sector de la industria textil, el sector de los productos farmacéuticos, el sector de madera y corcho, el sector del metal, el sector de productos químicos, el sector de la siderurgia y también el sector del papel.

Estímulos fiscales, flexibilidad y un marco regulador estable

El sector químico, a su vez suministrador de virtualmente todos los sectores industriales, es un sector con una elevada capacidad de innovación y está muy internacionalizado, factores que sientan las bases para su recuperación. Para generar las inversiones productivas intensivas en capital y a largo plazo que realiza, propone estímulos fiscales para promover la inversión, una reducción de cargas administrativas, y mayor flexibilidad y movilidad laboral.

Para el sector farmacéutico por su parte, un sector de alta productividad, fuente de empleo cualificado y líder en inversiones en I+D en España, son prioritarios un marco regulador estable y precios adecuados.