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Química para un futuro sostenible

Química para un futuro sostenible

La conservación de los recursos naturales, la garantía de alimentos saludables y un nivel adecuado de nutrición, o la mejora de la calidad de vida de las personas, llevan la indiscutible impronta de la química. La mayor empresa del sector expone cómo lograr estos objetivos.

BASF ha creado la estrategia corporativa “We create chemistry” para definir cómo pretende reforzar su posición como líder mundial en el sector químico. En rueda de prensa celebrada el 29 de noviembre en Ludwigshafen (Alemania), Kurt Bock, presidente de la Junta Directiva de BASF, Martin Brudermüller, vicepresidente, y Hans-Ulrich Engel, máximo responsable financiero (CFO), presentaron los detalles 

Bock explicó que la posición de liderazgo que ha alcanzado la empresa se debe a la acertada estrategia aplicada en los últimos años. Según sus propias palabras: “Seguiremos trabajando en ello, ya que este éxito nos ayudará a dar respuesta a las necesidades de la creciente población mundial”. Para BASF, el crecimiento demográfico es una tendencia de importancia crucial que, por un lado, trae consigo enormes retos mundiales y, por otro, ofrece muchas oportunidades nuevas, sobre todo para el sector químico. Para lograr un desarrollo sostenible, BASF contribuirá a la conservación de los recursos naturales, garantizando alimentos saludables y un nivel adecuado de nutrición y mejorando la calidad de vida de las personas. Tal y como señaló Bock: “Hemos resumido de la siguiente manera lo que, como empresa, hacemos para alcanzar nuestro objetivo corporativo: creamos química para un futuro sostenible”.

BASF suministra productos y soluciones a prácticamente todos los sectores, ya que su cartera de productos abarca desde el petróleo y el gas a los productos químicos clásicos y también productos personalizados para crear materiales y soluciones funcionalizados. “Lo que nos diferencia de nuestros competidores es el alcance de las capacidades y conocimientos que combinamos bajo un mismo techo. Estos factores incluyen nuestro poder de innovación, nuestra extensa base tecnológica, nuestra excelencia operativa y nuestro acceso global a importantes clientes. La combinación de estas ventajas nos permite añadir valor como una sola empresa”, señala Bock. La empresa seguirá desarrollando su sofisticado y rentable sistema Verbund, que abarca desde la producción y la tecnología hasta los clientes. BASF también reforzará su enfoque hacia los clientes industriales.

Innovación para un futuro sostenible

En la actualidad, las innovaciones procedentes del sector químico raramente se basan en el desarrollo de nuevos productos; es la combinación de conocimientos técnicos de distintas disciplinas la que permite crear nuevos materiales y soluciones de sistemas. “Las innovaciones de este tipo requieren una cartera amplia, una cooperación interdisciplinar y un conocimiento profundo de las cadenas de valor de nuestros clientes. Por tanto, seguiremos desarrollando nuestra cartera de productos centrándonos en negocios orientados al cliente” explicó Brudermüller, quién apuntó que en 2020, los productos que lleven en el mercado menos de 10 años generarán unas ventas de 30.000 millones de euros y un EBITDA de 7.000 millones de euros.

La sostenibilidad se está convirtiendo, por otro lado, en uno de los principales motores para el crecimiento y la creación de valor. Los clientes demandan productos y soluciones de sistemas sostenibles, mientras que los colaboradores de la empresa esperan que BASF integre mejor la sostenibilidad en sus actividades cotidianas. “La innovación es lo único que puede generar más sostenibilidad, y ahí es donde la química desempeña una función esencial”, señaló Brudermüller. Por tanto, en el futuro, la sostenibilidad será un factor más integrado en las decisiones empresariales.

La empresa se ha marcado objetivos ambiciosos. BASF prevé que la producción química mundial crecerá más rápido que el Producto Interior Bruto (PIB) mundial hasta 2020. Durante ese período, la empresa calcula que la economía mundial crecerá un promedio del 3% anual, lo que supone un ritmo ligeramente superior al de los últimos 10 años, mientras que se pronostica que la producción química crecerá un 4% anual por término medio. El objetivo de BASF sigue siendo crecer 2 puntos porcentuales por encima de la producción química y, por consiguiente, lograr un incremento medio de las ventas de un 6% anual hasta el 2020. En general, BASF aspira a alcanzar unas ventas de aproximadamente 115.000 millones de euros y pretende seguir incrementando la rentabilidad para lograr un EBITDA de 23.000 millones de euros en 2020.

Expansión en mercados emergentes

Las ventas de BASF a sus clientes en los mercados emergentes casi se han triplicado en los últimos 10 años y, en 2010, representaban alrededor de un tercio de las ventas totales sin incluir Oil & Gas. La empresa prevé que los mercados emergentes constituirán un 45% de las ventas en 2020, por lo que las inversiones impulsarán su crecimiento futuro. Entre 2011 y 2020 BASF tiene previsto realizar inversiones de entre 30.000 y 35.000 millones de euros en bienes de capital, y más de un tercio de esta cantidad se invertirá en mercados emergentes. Tal y como señaló Bock: “Actualmente, ya disfrutamos de posiciones de liderazgo y disponemos de negocios que crecen rápidamente en los mercados emergentes. Sobre esta base seguiremos avanzando”.

La estrategia financiera de BASF seguirá teniendo en cuenta los criterios necesarios para mantener su excelente calificación A. Según señaló Engel: “Esto también incluye nuestra ambiciosa política de dividendos y la posibilidad, en principio, de recomprar acciones”. STEP, un nuevo programa de excelencia estratégica, también impulsará la competitividad y la rentabilidad. Está previsto que, a finales de 2015, STEP contribuya a las ganancias con cerca de 1.000 millones de euros.
 

Más información:

Lorena Antón Fernández
Comunicación y Relaciones Institucionales

lorena.anton@basf.com
Tels.: +34 93 496 4085 / +34 671 012 106