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Los péptidos terapéuticos revolucionan el mercado farmacéutico

Los péptidos terapéuticos revolucionan el mercado farmacéutico

El IRB Barcelona y la Fundación BBVA invitaron a una veintena de expertos mundiales en ingeniería de péptidos terapéuticos al congreso Barcelona BioMed, que se celebró del 26 al 28 de octubre en el Institut d’Estudis Catalans de Barcelona. Las Conferencias Barcelona BioMed tienen un aforo limitado a 150 participantes con el objetivo de favorecer la interacción entre los expertos y estimular futuras colaboraciones.

Los péptidos terapéuticos, que son unas proteínas pequeñas -por debajo de los 50 aminoácidos- están revolucionando el mercado farmacéutico. Se introdujeron hace ya unos quince años, pero ha sido en los últimos cinco cuando la industria ha invertido fuertemente gracias en parte, a la mejora de las técnicas en síntesis química y a la reducción de los costes de producción. La U.S. Food and Drug Administration, la agencia norteamericana que aprueba nuevos medicamentos, multiplica cada año la entrada de péptidos al mercado, con un crecimiento anual del 8% y una previsión de negocio de once mil millones y medio de euros para el 2013, según estudios del sector.
 
¿Qué  ventajas presentan? Ernest Giralt, jefe del programa de Química y Farmacología Molecular del Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona) y experto en la materia, explica que los péptidos “comparten, por un lado, lo mejor de los denominados fármacos clásicos: son suficientemente pequeños para fabricarlos con síntesis química en grandes cantidades y a bajo coste. Y, por otro lado, reúnen lo mejor de moléculas más sofisticadas, como los anticuerpos monoclonales: son suficientemente grandes para ser complejos y dirigirlos contra un objetivo específico y, en consecuencia, tienen menos efectos secundarios, pero son mil veces más económicos”. Además, los péptidos están hechos de aminoácidos (el mismo material con que las células fabrican nuestras proteínas), lo que los convierte en más “amigables” para el organismo y provocan menos alergias y rechazos. Hoy, la mayoría de terapias disponibles en el mercado están dirigidas contra el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, las metabólicas y las infecciones.
 
Los estudios básicos y aplicados en ingeniería de péptidos fue el tema de discusión de la Conferencia Barcelona BioMed, organizada por el IRB Barcelona y la Fundación BBVA. Entre los científicos invitados, figura el norteamericano Samuel I. Stupp, director del Instituto de BioNanotecnología Médica, de la Universidad Northwestern de los Estados Unidos. Stupp trabaja con estructuras de la medida del nanómetro (un milímetro partido por un millón) elaboradas con péptidos para ser aplicadas en medicina regenerativa. Stupp ha creado nanoestructuras con péptidos que favorecen la regeneración celular, resultados publicados en Nature Materials (2009) y Science (2008). De momento, el laboratorio ha conseguido regenerar en ratones tejido óseo y neuronas.
 
El grupo de Ernest Giralt en el IRB Barcelona está interesado en comprender cómo las proteínas se reconocen entre ellas para interactuar, y aplican este conocimiento en el desarrollo de compuestos para intervenir en enfermedades. En su laboratorio han ideado un péptido capaz de unirse a los cúmulos de proteína beta amiloide, las placas propias del Alzheimer, y deshacerlos. El nuevo compuesto funciona en tubos de ensayo y en cultivos celulares, y ahora, en colaboración con el Hospital de Bellvitge de Barcelona, lo están testando en ratones que mimetizan la enfermedad.
 
Los péptidos también se usan como vehículos para la liberación controlada de fármacos (drug delivery). El científico Joel Schneider, de la Universidad de Delaware de los Estados Unidos, ha inventado un biomaterial peptídico que se inyecta como un gel viscoso que se vuelve rígido al contacto con una herida. Este hidrogel, patentado por el laboratorio, tiene un gran potencial de aplicaciones, desde la liberación controlada de antibióticos para curar una herida abierta o cerrar el paso a infecciones, a enviar un cargamento de células para reparar un tejido dañado.
 
El laboratorio del japonés Shiron Futaki, de la Universidad de Kyoto en Japón, es uno de los máximos expertos mundiales en el estudio de péptidos con capacidad de acceder al interior celular. Futaki ha descubierto una familia de péptidos que actúan como lanzadoras para arrastrar fármacos hacia el citoplasma y el núcleo celular. El futuro de estos transportes es inmenso, explica Giralt, “ya que hoy en día moléculas prometedoras que actúan contra proteínas intracelulares han de descartarse porque no pueden atravesar la membrana”. Aunque todavía  no existe en el mercado ningún medicamento basado en este transporte, hay en marcha diversos ensayos clínicos de fármacos contra el cáncer que usan los péptidos-lanzadora de Futaki.
 

Más información:

Sònia Armengol
Oficina de Prensa Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona)

93 403 72 55/ 618 294 070
www.irbbarcelona.org
 
 

23 diciembre, 2009
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