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Electricidad con un 20% menos de emisiones de CO2

Electricidad con un 20% menos de emisiones de CO2

El grupo de investigación “Películas y partículas Nanoporosas” (NFP) de la Universidad de Zaragoza trabaja en el diseño de la llamada pila de hidrógeno, que consigue electricidad a partir de combustibles renovables. El objetivo: reducir en un 20% las emisiones de CO2 a la atmósfera.

Este proyecto de ámbito internacional, denominado Zeocell, ha sido presentado en el último congreso de la Sociedad Americana para el Avance de la Ciencia en EEUU y se enmarca dentro de los objetivos trazados por la Unión Europa que deberían convertirse en una realidad a partir de 2020.

Las Pilas de Combustible de Membranas Intercambio de Protones (PEMFC) de Alta Temperatura constituyen hoy en día una de las tecnologías más prometedoras para generar directamente electricidad de un modo eficaz y mediombientalmente sostenible, a partir de combustibles como hidrógeno, metanol o etanol.

Entre las aplicaciones factibles de esos dispositivos se encuentran las estacionarias, es decir no vinculadas al transporte, y dentro de éstas, como generadores de potencia y calor, no sólo a nivel industrial sino también a mediana y pequeña escala. Es decir, podrían ser utilizadas en zonas residenciales, hospitales, colegios para generar directamente energía eléctrica a partir de combustibles renovables.

Con todo, un punto clave para que esta tecnología sea competitiva frente a las ya existentes y por tanto pueda ser utilizada de forma masiva es el disponer de materiales para preparar membranas capaces de operar a altas temperaturas (superiores a 120ºC) manteniendo sus prestaciones de calidad, y obviamente hacerlo bajo un proceso de fabricación fácilmente escalable y de bajo coste. Este es el auténtico desafío tecnológico del proyecto.

El proyecto de la Universidad de Zaragoza se ha decantado por las Pilas de Combustible de Membranas de Intercambio de Protones de Alta Temperatura, un dispositivo electroquímico en el que se transforma la energía química que contiene en combustible (hidrógeno, metanol o etanol) directamente en energía eléctrica.

Uno de los objetivos de este proyecto es lograr que el corazón de esta Pila de Combustible reúna una serie de características especiales que le permitan trabajar con eficacia a temperaturas elevadas, desde 120º a 200º centígrados, con unas prestaciones importantes.

Otro de los puntos considerados clave para facilitar el despliegue de esta tecnología es conseguir un suministro de hidrógeno no a partir de combustibles fósiles, como el petróleo, o gas natural, sino a partir de energías renovables, como la fotovoltaica, la solar y la eólica.

Más información:
www.aaas.org/meetings
www.unizar.es

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